
Desde finales de la década de 1980, la sangre del cordón umbilical y los tejidos relacionados con el parto han evolucionado de ser considerados desechos médicos a convertirse en una rica fuente de células madre que pueden trasplantarse para restaurar el desarrollo y la función normales en enfermedades sanguíneas como la leucemia y el linfoma, trastornos genéticos hereditarios, insuficiencias de la médula ósea y enfermedades inmunológicas.
Más allá de las células madre, la Dra. Kurtzberg enfatizó en el pasado World Cord Blood Day que una muestra de sangre del cordón umbilical es mucho más que solo “una bolsa de células”. Es una herramienta terapéutica versátil. Destacó desarrollos emocionantes, como:
Estos avances demuestran cómo la sangre del cordón sigue evolucionando, pasando de ser solo una herramienta para trasplantes hematológicos a una terapia multifacética con posibilidades emocionantes para el futuro.
«Una muestra de SCU es mucho más que una bolsa de células hematopoyéticas. Es una biofábrica de nuevas oportunidades terapéuticas»
– Dra. Joanne Kurtzberg, World Cord Blood Day
10 datos que explican el impacto de las células madre





