Una mujer estadounidense con leucemia se convierte en la primera mujer, y la tercera persona hasta la fecha, en curarse del VIH tras recibir un trasplante de células madre. Este caso es el primero en el que utiliza la sangre de cordón umbilical

Investigadores estadounidenses consiguen que una mujer que recibió un trasplante de células madre para tratar la leucemia mieloide aguda logre la remisión del VIH. Tal como explica Redacción Médica, es el tercer caso documentado de desaparición del virus de inmunodeficiencia humana tras recibir un trasplante de células madre.

En los últimos 14 meses la paciente no ha necesitado terapia antirretroviral y no muestra rastro de VIH en sangre ni anticuerpos contra el virus

Conocida como la “paciente de Nueva York”, es el primer caso en el que las células madre proceden de sangre de cordón umbilical. Los dos casos anteriores se dieron en varones que habían recibido células madre adultas, empleadas con mayor frecuencia en los trasplantes de médula ósea.

Según los científicos, con la sangre de cordón umbilical no se necesita el mismo nivel de compatibilidad entre el donante y el receptor. Esto, según los investigadores, puede hacer que este tipo de tratamiento beneficie a más personas.

Los casos de Berlín y Londres

Antes de la “paciente de Nueva York” conocimos los casos del paciente de Berlín y el de Londres. Timothy Brown fue la primera persona del mundo en ser ‘curada’ de VIH tras ser sometido en 2008 a un trasplante de células madre para superar una leucemia mieloide aguda (LMA). Es el “paciente de Berlín”.

Once años después, en 2019, el “paciente de Londres” se convertía en el segundo caso tras permanecer el virus ‘indetectable’ 29 meses después de la interrupción del tratamiento con antirretrovirales (TAR). Tal y como explica Gaceta Médica, este paciente recibió en 2016 un trasplante de células madre para tratar un linfoma de Hodgkin.

Sin efectos secundarios

La diferencia entre estos tres casos es que, los dos hombres sufrieron efectos secundarios graves, incluida la enfermedad de injerto contra huésped.

Por el contrario, la mujer abandonó el hospital el día 17 después de su trasplante

No desarrolló la enfermedad de injerto contra huésped, según ha explicado JingMei Hsu, médico de la paciente, al diario The New York Times.

Según Hsu, la combinación de la sangre del cordón umbilical y las células de su paciente podría haberle evitado muchos de los efectos secundarios importantes de un trasplante de médula ósea.

Antirretrovirales vs. células madre

El tratamiento antirretroviral es esencial para mantener la infección de VIH bajo control. Evita que el virus se multiplique, reduce la concentración en el organismo y el riesgo de transmisión. Este efecto desaparece a las semanas de interrumpir el tratamiento.

Por su parte, las células madre que recibieron estos pacientes procedían de donantes que tenían dos copias de una mutación que provoca que los glóbulos blancos sean resistentes al VIH. Conforme las células del donante van reemplazando las de la persona con el virus disminuyen las posibilidades de que el VIH se replique. Y, por tanto, las posibilidades de que pueda seguir infectando. Y al final, como así ha sido en estos tres pacientes, el virus acaba desapareciendo.

Estudio amplio

El caso de la “paciente de Nueva York” se presentaron en la Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas. Forma parte de un estudio más amplio de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore.

Su objetivo es seguir a 25 personas con VIH que se someten a un trasplante de células madre de sangre del cordón umbilical para el tratamiento del cáncer y otras enfermedades graves.

Los investigadores estadounidenses sugieren que este tercer caso de remisión del VIH hace que se deba considerar el trasplante de células madre del cordón umbilical como método para lograr la remisión y cura para las personas que viven con esta enfermedad y que requieren dicho trasplante para otras patologías.

La “Paciente de Nueva York” es una mujer de raza mixta, algo a lo que los investigadores le dan gran importancia. La mutación genética que hace a alguien resistente al virus se da habitualmente en personas blancas. Esto ha hecho complicado hasta ahora encontrar donantes compatibles para personas de otras razas. El donante de las células madre era naturalmente resistente al virus que causa el sida, según los investigadores.