Joaquín Santolaya lleva veinte años trabajando en la posibilidad de corregir ciertas enfermedades genéticas en el útero mediante el uso de células madre. Se trata de una vía muy novedosa, aunque muy incipiente, que podría dar respuesta a hemoglobinopatías y talasemias. El procedimiento, según ha explicado a DM, se basa en la utilización de células madre del cordón umbilical de donante. “Una vez aisladas las células madre del donante, se infunden al embrión en una etapa muy temprana de la gestación, cuando no se ha desarrollado totalmente el sistema inmune para evitar la posibilidad de rechazo”.

Los ensayos se están llevando a cabo en modelo experimental, en primates, con datos satisfactorios, en el sentido de que se ha desarrollado y validado la metodología y la forma de seguir el microquimerismo puesto que se puede realizar diagnóstico prenatal de forma muy precoz. “En el primate se han inyectado células humanas de cordón umbilical diferenciadas hematopoyéticas. El resultado es que no existe rechazo del embarazo a pesar de ensayar con distintas especies”. Santaolaya insiste en que los datos actuales aluden a la validación del modelo y de la metodología.

El equipo de la Universidad de New Jersey ha centrado sus investigaciones en el equivalente a un embarazo humano muy incipiente: menor de nueve semanas. La diana es el saco vitelino. Las células que se infunden migran al embrión en una fase muy precoz, cuando las células hemopoyéticas están migrando al hígado.

“Las células de cordón umbilical se incorporan a esa migración y crean una quimera y no son rechazadas y cuando el embrión va creciendo las considera propias. Se obtienen dos líneas celulares: la normal y la patológica. Con la normal es con la que se previenen las manifestaciones de la enfermedad”.

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